Buscadores Semánticos

Un buen motor de búsqueda localiza lo que el usuario pide. Uno excepcional encuentra lo que el usuario realmente necesita. La búsqueda semántica permite realizar esta distinción y adaptar los resultados a la auténtica intención de cada consulta.

La recuperación de información basada únicamente en palabras clave reduce su eficacia a medida que aumentan el volumen y la diversidad de los contenidos accesibles. Para ofrecer resultados relevantes resulta necesario comprender cómo la información se relaciona entre sí. A ese desafío se enfrentan con éxito los motores semánticos, capaces de interpretar el contexto de las palabras de un texto e identificar el objetivo que se esconde detrás de cada búsqueda.

Beneficios de los motores de búsqueda semánticos

La semántica es la disciplina científica que estudia el significado de las unidades lingüísticas y de sus combinaciones. Su aplicación permite mejorar la eficiencia y eficacia de los motores de búsqueda. Entre los beneficios de los semantic engines sobresalen los siguientes:

  • Ahorro de tiempo: Entre un 8% y un 14% del tiempo de un trabajador en la era del conocimiento se destina a buscar información. En algunos puestos más especializados el porcentaje asciende al 30%. Gracias a la búsqueda semántica podemos encontrar de forma más rápida los datos o contenidos que necesitamos.
  • Aumento de la precisión: Fenómenos como la polisemia y la homonimia provocan que un mismo término se pueda interpretar de formas diversas. El proceso de desambiguación consiste en identificar cuál de todos los significados posibles es el correcto para un contexto determinado. La desambiguación se realiza gracias a las Redes Semánticas, que tienen en cuenta la jerarquía y las relaciones entre los distintos términos que componen una frase o un texto.
  • Incremento de los beneficios: Un tercio de los clientes de los e-commerces utilizan el buscador interno y su decisión final de compra depende, en gran medida, de la precisión de los resultados. Diversos estudios demuestran que los motores de búsqueda semántica reducen drásticamente la tasa de abandono del carrito de las tiendas online.
  • Capacidad de comprensión del lenguaje natural: Los semantic engines son capaces de manejar consultas complejas expresadas en lenguaje natural. Esta característica ofrece al usuario la posibilidad de introducir en la caja del buscador consultas long tail en lugar de simples keywords.
Entre un 8 y un 14% del tiempo de un trabajador se destina a la búsqueda de información.

Buscadores a medida

En 3.14 somos especialistas en diseñar buscadores a medida de las necesidades de cada cliente. En función de los objetivos del proyecto, combinamos técnicas de inteligencia artificial, machine learning y procesamiento de lenguaje natural (Natural Language Processing o NLP).

Con el objetivo de maximizar los resultados deseados, nuestros motores de búsqueda aúnan las siguientes características y funcionalidades:

  • Segmentación: Usando un término idéntico, dos personas se pueden referir a conceptos completamente distintos. Incluso la misma persona, dependiendo del momento y el contexto, puede esperar resultados diferentes de su consulta. En 3.14 somos capaces de diseñar motores inteligentes, que ponderan toda la información que poseen sobre el usuario y la cruzan con los datos recogidos de otros usuarios con características similares. Este proceso de segmentación puede hacerse combinando diversos criterios:
    • Segmentación demográfica: Se incluyen en esta categoría el sexo, la edad, el nivel de estudios, la ocupación laboral o cualquier otra variable demográfica que ayude al sistema a entender las necesidades del usuario.
    • Segmentación geográfica: La misma búsqueda, realizada desde puntos geográficos diversos, puede tener objetivos diferentes. La inteligencia del motor de búsqueda tiene este factor en cuenta para ofrecer las respuestas más relevantes.
    • Segmentación de comportamiento: El historial de búsquedas, los hábitos de consumo o cualquier otro dato sobre el comportamiento del usuario resulta clave para saber interpretar correctamente los objetivos de una búsqueda.
    • Segmentación temporal: Los intereses varían en función del día y la hora. Es probable que un mismo usuario desee respuestas diferentes dependiendo de si la búsqueda se realiza en horario laboral o en fin de semana.
  • Recomendaciones: Basándose también en el conocimiento del usuario y de otros usuarios con características comunes, nuestros buscadores son capaces de ofrecer recomendaciones personalizadas. Si una persona está intentando localizar una información, es probable que le interesen contenidos relevantes de términos relacionados. Si se trata de un cliente que está adquiriendo un artículo en un e-commerce, resulta beneficioso sugerirle productos complementarios. Un buscador inteligente es capaz de aprender de su propia experiencia y afinar progresivamente la eficacia de sus recomendaciones.
  • Búsqueda avanzada: Esta opción permite refinar las consultas y, en consecuencia, acotar la presentación de resultados. Un usuario que esté intentando localizar un libro obtendrá unas respuestas determinadas si le indica al sistema que busque por título y otras diferentes si le pide que compruebe el contenido de la obra.
  • Faceted search o filtros de búsqueda: Un buen buscador debe permitir filtrar los resultados obtenidos. La clave se encuentra en que estos filtros sean inteligentes; es decir, que varíen en función de los resultados de cada búsqueda. Esta característica resulta crucial si el buscador está integrado en un sistema que maneja información muy variada. La búsqueda facetada permite a un e-commerce aplicar filtros diferentes en el caso de un jersey (talla, color, tejido…) que de un ordenador portátil (sistema operativo, marca, procesador, tamaño, capacidad del disco duro...).
  • Ordenación: La posibilidad de ordenar los resultados obtenidos ayuda a reducir el tiempo de búsqueda. Puede resultar de utilidad para buscar la versión más reciente de un artículo o el producto más barato de una gama.
  • Autocompletado: Adelantándose a las consultas del cliente, la opción de autocompletado evita erratas, ayuda en la selección de términos más precisos y reduce el tiempo de búsqueda.
  • Lematización: Un motor de búsqueda potente no se limita a localizar la palabra que el usuario introduce en la caja de texto. Resulta necesario que reconozca el lema correspondiente y sus distintas formas flexionadas (plural, femenino, formas conjugadas…).
  • Rapidez: La rapidez es una característica irrenunciable para un buen buscador. Independientemente de la cantidad y complejidad de información que maneje, el motor de búsqueda debe satisfacer la exigencia de inmediatez de los usuarios.
  • Usabilidad: Al igual que en el caso de la rapidez, se trata de un requisito imprescindible. La experiencia de usuario debe resultar satisfactoria desde cualquier dispositivo. Es necesario, por lo tanto, decidir cuidadosamente el tamaño, colocación y diseño de la caja del buscador, siempre siguiendo los estándares y vigilando la consistencia.

Son variadas las características que reúnen nuestros buscadores, pero todas se encuentran alineadas en una misma dirección: ofrecer al usuario lo que necesita en el menor tiempo posible.