Buscadores Inteligentes

Ante la misma consulta, un buscador inteligente sabe ofrecer respuestas diferentes. La inteligencia consiste en ser capaz de adaptar los resultados en función de qué persona, desde qué lugar o en qué momento realiza la búsqueda.

Entre un 8% y un 14% del tiempo de un trabajador en la era del conocimiento se destina a buscar información. En los puestos más especializados el porcentaje asciende al 30%. El uso de herramientas de búsqueda profesionales permite a las empresas ganar eficiencia y eficacia en la gestión del conocimiento.

La inteligencia de un buscador permite ganar eficacia y eficiencia en la gestión del conocimiento.

Los buscadores inteligentes resultan también fundamentales a la hora de ofrecer productos o servicios a través de la red. Uno de cada tres clientes utiliza los buscadores internos de las tiendas online para encontrar lo que desea. De la precisión de los resultados de esa búsqueda depende, en gran medida, la decisión de compra.

Motores de búsqueda a medida

En 3.14 somos especialistas en diseñar buscadores a medida de las necesidades de cada cliente. En función de los objetivos del proyecto, combinamos técnicas de inteligencia artificial (AI), machine learning y procesamiento de lenguaje natural (Natural Language Processing o NLP).

Con el objetivo de maximizar los resultados deseados, nuestros motores de búsqueda aúnan las siguientes características y funcionalidades:

  • Segmentación: Usando un término idéntico, dos personas se pueden referir a conceptos completamente distintos. Incluso la misma persona, dependiendo del momento y el contexto, puede esperar resultados diferentes de su consulta. Para resolver estas ambigüedades e identificar la intención real de la búsqueda, nuestros intelligent search engines ponderan toda la información que poseen sobre el usuario y la cruzan con los datos recogidos de otros usuarios con características similares. El proceso de segmentación puede hacerse combinando diversos criterios:
    • Segmentación demográfica: Se incluyen en esta categoría el sexo, la edad, el nivel de estudios, la ocupación laboral o cualquier otra variable demográfica que ayude al sistema a entender las necesidades del usuario.
    • Segmentación geográfica: La misma búsqueda realizada desde dos lugares diversos puede tener objetivos diferentes. La inteligencia del motor de búsqueda tiene este factor en cuenta para ofrecer las respuestas más relevantes.
    • Segmentación de comportamiento: El historial de búsquedas, los hábitos de consumo o cualquier otro dato sobre el comportamiento del usuario resulta clave para saber interpretar correctamente los objetivos de una búsqueda.
    • Segmentación temporal: Los intereses varían en función del día y la hora. Es probable que un mismo usuario desee respuestas diferentes dependiendo de si la búsqueda se realiza en horario laboral o en fin de semana.
Los motores de búsqueda inteligentes ponderan toda la información que poseen para identificar la intención real de cada consulta.
  • Recomendaciones: Basándose también en el conocimiento del usuario y de otros usuarios con características comunes, nuestros buscadores son capaces de ofrecer recomendaciones personalizadas. Si una persona está intentando localizar una información, es probable que le interesen contenidos relevantes de términos relacionados. Si se trata de un cliente que está adquiriendo un artículo en un e-commerce, resulta beneficioso sugerirle productos complementarios. Un buscador inteligente es capaz de aprender de su propia experiencia y afinar progresivamente la eficacia de sus recomendaciones.
  • Búsqueda avanzada: Esta opción permite refinar las consultas y, en consecuencia, acotar la presentación de resultados. Un usuario que esté intentando localizar un libro obtendrá unas respuestas determinadas si le indica al sistema que busque por título y otras diferentes si le pide que compruebe el contenido de la obra.
  • Faceted search o filtros de búsqueda: Un buen buscador debe permitir filtrar los resultados obtenidos. La clave se encuentra en que estos filtros sean inteligentes; es decir, que varíen en función de los resultados de cada búsqueda. Esta característica resulta crucial si el buscador está integrado en un sistema que maneja información muy variada. La búsqueda facetada permite a un e-commerce aplicar filtros diferentes en el caso de un jersey (talla, color, tejido…) que de un ordenador portátil (sistema operativo, marca, procesador, tamaño, capacidad del disco duro...).
  • Ordenación: La posibilidad de ordenar los resultados obtenidos ayuda a reducir el tiempo de búsqueda. Puede resultar de utilidad para buscar la versión más reciente de un artículo o el producto más barato de una gama.
  • Autocompletado: Adelantándose a las consultas del cliente, la opción de autocompletado evita erratas, ayuda en la selección de términos más precisos y reduce el tiempo de búsqueda.
  • Lematización: Un motor de búsqueda potente no se limita a localizar la palabra que el usuario introduce en la caja de texto. Resulta necesario que reconozca el lema correspondiente y sus distintas formas flexionadas (plural, femenino, formas conjugadas…).
  • Búsqueda semántica: A través de la búsqueda semántica es posible entender la verdadera intención de una consulta y, en consecuencia, ofrecer una respuesta más precisa. Un motor de búsqueda semántico tiene en cuenta las relaciones semánticas entre distintos términos (sinonimia, hiperonimia, hiponimia, holonimia, meronimia, toponimia…) y analiza el contexto en el esas palabras que están inmersas. Este tipo de buscadores son también capaces de manejar consultas long tail (términos compuestos por varias palabras clave), reduciendo así varios pasos en el proceso de búsqueda. Un usuario puede escribir directamente “pantalón vaquero negro de hombre” en lugar de perder el tiempo filtrando por modelo, color y tejido.
  • Rapidez: La rapidez es una característica indispensable. Independientemente de la cantidad y complejidad de información que maneje, el motor de búsqueda debe satisfacer la exigencia de inmediatez de los usuarios.
  • Usabilidad: Al igual que en el caso de la rapidez, se trata de un requisito imprescindible. La experiencia de usuario debe resultar satisfactoria desde cualquier dispositivo. Es necesario, por lo tanto, decidir cuidadosamente el tamaño, colocación y diseño de la caja del buscador y la presentación de los resultados, siempre siguiendo los estándares, adaptándose a cada dispositivo y vigilando la consistencia.

Son variadas las características que reúnen nuestros buscadores, pero todas se encuentran alineadas en una misma dirección: ofrecer al usuario exactamente lo que necesita en el menor tiempo posible.