Hoy en día, que la crisis ha azotado a todos los sectores de actividad, vemos como se ha cebado con los pequeños y medianos negocios. Es difícil abrir nuevas lineas de mercado para aquellos negocios que son tradicionales o que no cuentan con los recursos necesarios para poder optar por esta solución. También es muy difícil acceder a nuevos clientes o mercados sin realizar un gasto elevado.
Por eso, ahora y más que nunca, la tecnología juega una baza fundamental. Gracias a las nuevas herramientas tecnológicas que disponemos, muchos empresarios podrán dotar a su negocio con unas herramientas que les permitan llegar a un público objetivo mucho más amplio y acceder a nichos de mercado que de otro modo les sería imposible.
Dentro de estas herramientas, destacamos el Portal de Comercio Electrónico. Tener un espejo de tu negocio en la red, es hoy más sencillo y económico que nunca. Los empresarios no sólo podrán ofrecer sus productos en su establecimiento habitual, sino que gracias a la presencia online, estos productos podrán ser consultados y posteriormente vendidos en mercados de todo el mundo.
Los nuevos portales de comercio electrónico, ofrecen numerosas soluciones que se adaptan a cualquier tipo de negocio, sea de la actividad que sea. También se adaptan a las particularidades de cada mercado o país, como por ejemplo mediante los impuestos de compra que soportan los productos en los diferentes países.
Las ventajas de los portales de comercio electrónico son obvias. Por un lado, el comprador puede consultar un catálogo de productos desde cualquier sitio que tenga acceso web. Podrá consultar un escaparate sin tener que desplazarse de establecimiento en establecimiento, con toda la comodidad que esto reporta. Pero no sólo esto, sino que no tendrá que sufrir las interminables colas que en muchos establecimientos se forman a la hora de querer hacer el pago. Los portales actuales, ofrecen una información adicional sobre los productos, que en muchos de los casos ayudará a que el comprador se decante por un producto determinado y no por otro. Cualquier cliente se sentirá tratado de la misma forma, sin que se hagan distinciones por nacionalidad, residencia, capacidad adquisitiva etc. La comodidad de recibir en su hogar las compras, es otro de los puntos fuertes del comercio electrónico, puesto que no es necesario que se desplace a ningún lugar, ya que recibirá su pedido en la dirección que el comprador indique. Además, hoy en día, el usuario podrá saber en cualquier momento en que estado se encuentra su pedido, haciendo un rastreo del producto desde que se compra hasta que se recibe a través del propio portal de comercio electrónico.
Para los vendedores, el comercio digital ofrece un conjunto de ventajas que claramente le impulsan a decantarse por incorporar este modelo de negocio en su empresa. Permite que se incremente su número de ventas, ya que el acceso a su catálogo de productos es muy superior al que tendría si sólo cuenta con su establecimiento. Su público potencial se ve incrementado exponencialmente y con ello la posibilidad de realizar ventas. El acceso a nuevos nichos de mercado está garantizado, lo que implicará un incremento de sus ventas. El empresario también se garantiza que las ventas que se lleven a cabo se paguen antes de la entrega del producto, eliminando el riesgo de impago.
Podemos resumir las ventajas para los empresarios en un incremento de ventas (mediante acceso a nuevos nichos de mercado y de clientes), una mayor visibilidad de su negocio y una mayor seguridad ante los impagos.
Los nuevos portales, permiten además que si un negocio tiene varias tiendas, puedan gestionarse de manera conjunta desde un mismo portal. El empresario será quién decida si diferenciar las tiendas en su portal o mantenerlas en común. Esto se da para aquellos casos en que según sea la tienda se puede ofrecer unos u otros productos, por eso en su portal, el empresario podrá decidir si mantener esta estructura o si por el contrario quiere mostrar todos los productos que dispone en todos sus puntos de venta.
Hasta ahora, la sociedad tenía ciertas reticencias a realizar sus compras de modo online. Esto se debía a la falta de seguridad que algunos portales presentaban. Actualmente es un sistema de compra tan seguro como el tradicional, siempre y cuando se accedan a portales serios y de calidad. Basta con visitar un portal para confirmar si es de fiar o no. Esto se comprueba a través de múltiples indicadores que te permiten asegurarte de que tus compras serán seguras. Uno de estos indicadores puede ser fijarnos en si el portal tiene sistemas de identificación o autenticación de datos personales y confidenciales del comprador. Otro de los indicadores se centra en el protocolo de transacciones que se llevan a cabo en la web, que permitan que la operación sea exitosa para ambas partes. No debemos fiarnos de aquellos portales que ofrecen productos a un precio ridículo respecto al precio real del producto, o que piden datos de los clientes que no son necesarios para realizar la transacción.
Actualmente y cada vez más, el comercio electrónico se convierte en un aliado de los empresarios para incrementar o mejorar sus cifras, influyendo directamente en la situación empresarial a nivel global. Pero también se convierte en una herramienta efectiva para todos aquellos compradores que quieren adquirir sus productos de una manera cómodo, sencilla y eficaz.




